lunes, 23 de mayo de 2016
el piano de
...se halla un piano armado contra la pared. No llegaba la luz de la farola, tan sólo un tenue resplandor que tímidamente delataba la elegancia y el prestigio del instrumento.
Lacado en negro, recordaba a un señor anciano vestido eternamente de esmóquin; esperando quizás un baile, una declaración nunca hecha o una segunda oportunidad.
El silencio del habitáculo rompía la noche, llena de sonidos, de gritos, de jaleo estival. Se oían unas calles más allá una pareja discutiendo y un niño pequeño que balbuceaba algo ininteligible. Bajo el mismo foco de la farola, justo abajo de donde quedaba la estancia, una bandada de mosquitos hambrientos se desesperaba por arribar a la Luz, emitiendo un zumbido que, de ser aumentado considerablemente, podría privar al más grande regimiento de su descanso nocturno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario