viernes, 21 de septiembre de 2012

La vida de Petra. Capítulo 6

Caminaba sola por la calle, las farolas iluminando los charcos, que se descomponían al antojo de sus botas. De pequeña siempre le habían dicho que pisar charcos era de tontos, pero para ella era un divertimiento inigualable, un pequeño placer de la vida. ¿Qué importaba que luego los pies se mojaran? Ya se secarían. Además, otro pequeño caprice de dieu era llegar a casa, descalzarse, ponerse unos calcetines calentitos y perfumados con el olor del suavizante y tumbarse en el sofá con los pies al lado de la chimenea después de un día de lluvia. Al llegar cumplió el ritual, pero esta vez encendiendo la radio.
Estimados oyentes de Radio Punto Cero, el presidente Garizón acaba de admitir que es cierto lo que todos temíamos. La vida del planeta Tierra se está apagando. Concretamente, quedan 29 dias del Sol que conocemos. Científicos de la talla de Keith Miller, sin embargo, afirman que hay una solución, consiste en la puesta en marcha de un plan...
Petra apagó la radio. En su cara, una mueca de desprecio. La prensa lo había intentado ocultar hasta el límite, pero ella ya lo sabia. Desde que conoció a Xela, su mejor amigo, Petra sabía que el final estaba cerca. Y sin embargo, no tenía miedo.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte
, había dicho Leonardo Da Vinci

lunes, 16 de abril de 2012

La vida de Petra. Capítulo 5

En la pantalla del teléfono blanco colgado en la pared de la cocina se podía ver la fecha 16/04/12 "Qué rápido pasa el tiempo"-pensó en voz alta- Petra, dejando las solitarias galletas dietéticas a medio terminar, se levantó silenciosamente de la silla, y miró la foto enmarcada en un pequeño cuadrado color rosa palo. Ahi estaba, sonriente, tan sonriente como lo había estado cuando Petra era tan solo una niña...

-Hola...No sé donde estarás, pero espero que estés oyendo esto. Te quería decir que a veces pienso en ti, que no te he olvidado, que te tengo en mi memoria. Pero no son recuerdos tristes los que me vienen a la cabeza...Son alegres, de antes de que todo empezase a desmoronarse. Recuerdo como si fuese ayer a Lara y a mi corriendo hacia el cajón blanco de la cocina para coger los huevos de chocolate que con tanto cariño nos comprabas. También recuerdo cuando nos llamabas "Dios": es el apelativo cariñoso más bonito que jamás me han dicho. También recuerdo cuando reñías a Jesús si no nos dejaba hacer algo, y cuando decías cada vez que te visitábamos: "¡Habeís crecío un palmo!"
Gracias por esos momentos, te quiero mucho. Algún dia nos volveremos a encontrar...