domingo, 18 de diciembre de 2011

La vida de Petra. Capítulo 4

Se vistió lentamente, se miró al espejo y esbozó una tímida sonrisa. El hecho de sentirse rabiosa no hizo que su coquetería disminuyese ni un ápice. Estaba acostumbrada a sonreírle al espejo, por muy triste que se sintiese. Incluso cuando lloraba le gustaba mirarse. Ferran le había dicho un día que ella empezó a llorar y lentas lágrimas hacian una carrera para llegar al suelo en primer lugar, que estaba muy guapa llorando. Ella lo sabía, pero le complació que él opinara lo mismo.

Cogió el pintalabios rojo y se dirigió de nuevo al espejo de su armario. De pronto, echó una pequeña carcajada al recordar una página de una red social que se titulaba: "Señoras que se pintan los dientes, y de paso los labios"

De pronto en la radio sonó una canción lenta de piano. Petra se quedó inmóvil, mirando su propio rostro que le devolvia una mirada serena. Esa canción le recordaba a su infancia. Recordó aquella tarde de verano en la playa. Vestía una blusa blanca que entonces le venía muy grande. Era de su madre, pero Petra le habia dicho que tenia frio y ella se la habia puesto. Recordó sus manitas construyendo un castillo de arena, que en su momento le pareció una obra de arte y que ahora recordaba como un montón de arena apilada con agujeritos. Ella había querido que su castillo fuese un castillo-iglú. ¿Es que acaso los esquimales no tenian derecho a tener castillos?

sábado, 17 de diciembre de 2011

La vida de Petra. Capítulo 3

Amaneció un cielo despejado y grisáceo, que tenia algo de particular: no invitaba a la depresión,transmitía paz y serenidad
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Abrió un ojo, y vio a su padre sentado en el borde de la cama, zarandeándola por los hombros suavemente para que despertara. Con ese extraño guiño de ojos empezaba un nuevo día. Petra encendió la radio, ésta era pequeña y de imitación de las antiguas. Se la había regalado su abuela por su decimotercero cumpleaños, y ella la trataba con mucho cariño. Por el pequeño altavoz se oyó : Such a lovely place, such a lovely face
The Eagles era el grupo que esa mañana la acompañaría. Petra amaba la música de los "años mozos" de sus padres. Se emocionaba con los Beatles, con la penetrante e inimitable voz de Frank Sinatra, vibraba con The Police y The Cure.

Abrió el armario para ver qué se pondria ese dia. En realidad le importaba más bien poco. Siempre iba a la universidad vestida con lo primero que pillaba.
Cogió unos vaqueros que ni siquiera sabía que hacían en su armario la primera vez que los vió, y que su madre no soportaba que se pusiera. Tenía ganas de provocarla,de discutir con ella cuando le dijera por duodécima vez: "¿A dónde vas con eso? ¡El dia menos pensado los tiro! Desde luego lo que te trae tu hermana...

Así que los había traido ella. Mejor, una razón más para fastidiar al personal. Tania odiaba que Petra se pusiera su ropa. Ni que fuera nada del otro mundo.
Pronto saldría afuera y su ánimo daria un giro de 360 grados.