domingo, 13 de noviembre de 2011

La vida de Petra. Capítulo 2

Petra escribia su diario íntimo en el ordenador cuando su padre irrumpió en la habitación. Ella, no sabia por qué pero en esos momentos le odiaba. No quería que nadie interrumpiese algo que para ella estaba siendo un ritual de desahogamiento. Él le pregunto: ¿Que haces? Y ella respondió enfadada: Estoy escribiendo. Cuando él se acercó, ("ya esta cotilleando"), ella cambió la ventana a la página de Word en la que había estado transcribiendo una entrevista. Él dijo, molesto: ¿No te puc preguntar o que?
Le dijo a su padre que no quería hablar, que no estaba bien, con tono de enfado. Y él dio media vuelta y se largó por donde había venido.

Petra, como siempre, se sintió mal consigo misma. ¿Por qué sentía tanto enfado por una cosa tan tonta? Le hubiera pegado, tenía ganas de pegar. Claramente no se hubiera atrevido, porque la moral hubiera podido más que las ganas. Pero por ganas, no era. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Acaso estaba loca? ¿Por qué tanta rabia con su familia, que era en realidad la que más le quería? Cuando venian las tormentas de abril, ellos eran los primeros en mojarse. Y sin embargo, ellos eran los últimos que ella se imaginaba que no se ocuparían de ella si tuviera alguna enfermedad.

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