El chico de la calle de atrás 
no ha sonreido nunca
Donde otros juegan
él ahora solo busca
Aquellas mariposas suaves
que adornaban sus noches
volaron más lejos que la ceguera
en sus ojos marrones
Unas manos a tientas
sintieron su latir un dia
con esa extraña virtud
del que oye pero no mira
Él, libre de miedo
se dejó conocer
dos corazones ciegos
que se dejaban ver
en cada rincón de la ciudad
sin esconderse, ni dudar
¿para qué convencer a unos ojos que no saben mirar?

no ha sonreido nunca
Donde otros juegan
él ahora solo busca
Aquellas mariposas suaves
que adornaban sus noches
volaron más lejos que la ceguera
en sus ojos marrones
Unas manos a tientas
sintieron su latir un dia
con esa extraña virtud
del que oye pero no mira
Él, libre de miedo
se dejó conocer
dos corazones ciegos
que se dejaban ver
en cada rincón de la ciudad
sin esconderse, ni dudar
¿para qué convencer a unos ojos que no saben mirar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario